El derecho de autor protege una amplia gama de obras, entre ellas:
Obras escritas – libros, discursos, revistas y artículos de periódicos, novelas, cuentos, poemas, ensayos, obras de teatro, libros de texto, páginas Web, anuncios publicitarios y anotaciones de danza.
Obras musicales – composiciones musicales, letras de canciones,
tonos de llamada de teléfono, en todo tipo de formatos (partituras musicales, CDs, archivos de MP3, etc.).
Obras artísticas – dibujos, pinturas, fotografías, viñetos, esculturas, obras arquitectónicas y mapas.
Obras dramáticas y coreográficas – obras de teatro, óperas y danza.
Películas y productos multimedia – películas, videojuegos, programas de televisión, dibujos animados.
Programas informáticos – lenguajes de programación informática de tipo humano (código fuente) o por máquina (código objeto).
El derecho de autor NO protege ni ideas ni simples hechos.
El derecho de autor protege la forma en que se expresan las ideas.
Esta expresión es la forma original en que las palabras, los acordes musicales, los colores, etc., son elegidos y presentados. Lo que otorga originalidad a una obra es la expresión. Esto quiere decir que puede haber muchas obras distintas sobre la misma idea y que todas estarán protegidas por el derecho de autor, mientras expresen esa idea de un modo original
